Parecía
que la recuperación de PSN era el fin del calvario para la división de
entretenimiento de Sony, pero parece que la batalla no ha terminado aún.
Hoy conocemos que la compañía sufrió un nuevo intento de cracking contra sus servidores tanto del servicio online de Playstation como de SOE
durante el día de ayer, lo que ha obligado al personal de seguridad de
la compañía a bloquear el acceso a todas las cuentas de usuario que se
han visto comprometidas, para evitar cualquier acción dañina o acceso a
los datos de sus clientes. Aunque el ataque fue masivo, los responsables
“únicamente” consiguieron los detalles de acceso de un total de 93.000 usuarios, siendo 60.000 de estas cuentas de PSN.
Tras el acceso no autorizado, Sony
comenzó a monitorizar la actividad de las cuentas afectadas, para
comprobar si existían nuevos signos de intrusión y comprobar si era
posible localizar a los atacantes, aunque solo se encontraron signos de
nuevos movimientos en un número reducido de estas. Del mismo modo que
sucedió tras la gran debacle de Playstation Network,
los usuarios afectados deberán proceder a un cambio de contraseña
obligatoria cuando vuelvan a conectarse al sistema; en el caso de SOE,
los clientes tendrán que realizar un par de pasos extra para comprobar
su identidad. Por el momento no ha habido ninguna reivindicación, y Sony
no ha identificado a los responsables de este suceso, pero ha asegurado
que la información sensible de sus clientes — léase, tarjetas de
crédito — no ha corrido ningún riesgo. El hecho de que la firma nipona
haya decidido hacer público este nuevo ataque contra sus sistemas es una
buena muestra de que ha aprendido de los errores del pasado, y quiere
mantener un canal de comunicación limpio y claro con sus clientes
incluso en casos extremos, condición que les honra.
Muchos recordamos el inmenso ataque que llevó al colapso de Playstation Network
y al acceso a los detalles de millones de usuarios alrededor del mundo.
Esta nueva acometida no hace sino poner una vez más en entredicho la
seguridad informática frente al increible — y tan mal utilizado —
talento de los hackers. Gracias al incremento de las medidas de
seguridad y la contratacíon de más profesionales especializados los
efectos del ataque han sido hasta cierto punto paliados, lo que dice
mucho de la magnitud del desastre si las cosas no hubiesen cambiado
desde Abril. Por el momento se cumple el dicho “a perro flaco todo son
pulgas” aunque cabe recordar que Sony no es la única compañía expuesta a
este tipo de circunstancias, y en otros casos podrían ser incluso más
críticas.