No hay dudas que los
modernos ordenadores de mano, sobre todo aquellos más livianos y delgados, generalmente referidos como “
tabletas”
son extremadamente útiles. Permiten almacenar y transportar una buena
cantidad de datos e información, y su potencia es suficiente como para
poder ejecutar las aplicaciones de negocios u oficina más comunes. Este
tipo de dispositivo también brinda acceso a internet -con todo lo que
ello significa- y proporciona entretenimiento digital de todo tipo. Pero
a pesar de que su introducción en el mercado es relativamente reciente,
el concepto de este tipo de producto existe desde hace más de 40 años. Efectivamente, en 1968 un experto del
MIT, especialista en temas como la programación orientada a objetos,
el diseño de sistemas de interfaz gráfica de usuario (o
GUI, del inglés
graphical user interface) y profesor adjunto en el Instituto Tecnológico de Massachusetts , llamado
Alan Kay, presentó su “
Dynabook”.
Dynabook, Un iPad en 1968
El concepto de Dynabook fue creado unos dos años antes de que la posibilidad de utilizar ventanas, iconos y un raton
fuese presentada al mundo en el Xerox PARC.
Kay, que cargaba con una licenciatura en Matemáticas y Biología
Molecular de la Universidad de Colorado, y con el grado de Maestro y
Doctorado de la Universidad de Utah,
quería un artefacto que sirviese para introducir a los más jóvenes -incluso a los niños pequeños- en el mundo digital. A pesar de que
la informática personal aún estaba por llegar,
Kay sabía que en el futuro cercano conocer a fondo las posibilidades
que proporcionaba un ordenador sería fundamental para que la gente
pudiese desenvolverse con soltura en el mundo que estaba llegando. Para
ello desarrolló un prototipo llamado originalmente "
Dynabook provisional",
que incluía todos los elementos que hoy vemos en una GUI, con la
ventaja adicional de poder utilizar y transportarse como lo podemos
hacer con un pequeño cuaderno. En una época en la que un ordenador era
un cacharro del tamaño de un refrigerador grande, la idea de Kay era
absolutamente revolucionaria.
Kay ponía el foco del proyecto en el software
El componente de software del prototipo sería Smalltalk,
un lenguaje de programación capaz de realizar tareas mediante la
interacción de objetos virtuales, comunicándose entre si mediante el
envío de mensajes, dentro de un entorno también virtual. Smalltalk existe, y tomó un camino propio, separado del Dynabook. Desde el punto de vista conceptual, el Dynabook es el equivalente de un ordenador portátil o un tablet PC moderno,
cuyo hardware -inexistente en esa época- era irrelevante. Kay ponía
todo el foco del proyecto en el software y en la posibilidad de que
pudiese ser utilizado con facilidad por cualquiera. El Dynabook debía
encarnar las teorías de aprendizaje propuestas por Seymour Papert, quien había estudiado con el psicólogo Jean Piaget y acaba de inventar el lenguaje de programación Logo.
Estaba pensando en la
relación estética que la gente tiene con sus instrumentos musicales y
una frase me vino a la mente: un instrumento cuya música son ideas.
Al referirse a los orígenes del Dynabook, Kay dice que “había
diversas fuentes que confluyeron en la idea de Dynabook. Pero hubo un
acontecimiento que catalizó mi pensamiento. En 1968, visité a Seymour
Papert, en el laboratorio de la inteligencia artificial del MIT. Seymour
trabajaba con niños, enseñándoles a utilizar el programa LOGO que
habían diseñado allí. Aprendiendo a usar el programa y haciendo
programación simple, los chicos podían aprender matemáticas de forma
significativa y entender los fundamentos de algunas ideas matemáticas de
gran alcance. Los ordenadores hicieron esto posible.” Y continúa: “Yo
había estado trabajando en un ordenador personal a finales de los años
60. Pero a la vuelta de Cambridge, me di cuenta de que el ordenador
personal era sólo una fase, y que lo que necesitábamos hacer era
trabajar en un ordenador para niños. Para mí, el potencial de los
ordenadores como ayuda en el aprendizaje era, en sí, una validación de
los mismos. […] Cada vez mas, pensaba en el ordenador no ya como
hardware y software sino como un medio para comunicar cosas importantes.
Antes de verme implicado con los ordenadores yo me ganaba la vida como
profesor de guitarra. Estaba pensando en la relación estética que la
gente tiene con sus instrumentos musicales y una frase me vino a la
mente: un instrumento cuya música son ideas.”
Muchas de las ideas propuestas para el Dynabook acabaron siendo utilizadas por Apple.
Muchas de las ideas propuestas para el Dynabook acabaron siendo utilizadas, mucho después, en el Apple Macintosh.
Esto no es casualidad, ya que luego de haber pasado 10 años en Xerox,
Kay trabajó en Apple Computer (a partir de 1984) hasta que Steve Jobs
cerró el departamento de I+D. Según Kay, aunque el hardware necesario
para crear un Dynabook existe desde hace bastante tiempo, el Dynabook realmente no se ha inventado todavía,
porque el componente clave -el software y el plan de estudios adecuado-
aún no se ha desarrollado. De alguna manera, tenemos una increíble
potencia de cómputo al alcance de la mano, incluso por poco dinero, pero
no hemos sido capaces de utilizarla para algo tan indispensable como la
formación digital de nuestros niños. Sin dudas, Alan Kay y su Dynabook
sentaron hace más de cuarenta años las bases de algo que aún no hemos logrado construir.