Intel le ha dado otro cachetazo a la informática moderna, y en un avance que sentará precedentes, los líderes en microprocesadores le contaron al mundo sobre sus nuevos chips basados en los transistores 3D, rompiendo con la hegemonía tecnológica de los planos, y abriendo un nuevo capítulo en lo que respecta a desarrollo de microprocesadores de mayor capacidad resolutiva, duración y sustentabilidad energética . Utilizando de base a Ivy Bridge, los chips de 22nm prometen mejoras de un 37% en rendimiento y mantienen viva a la Ley de Moore.
Desde que los procesadores de microarquitectura Sandy Bridge dieron un salto de calidad inmenso hace relativamente poco, y con una presentación en 32 nm que daba microprocesadores fuertes hasta al menos el 2013, Intel se podía tirar a descansar un poco. Pero las cosas no son así, y mientras nosotros todavía anhelamos ver esas frecuencias de reloj, no es posible dejar de pensar en lo próximo. Y lo próximo es Ivy Bridge, que fue presentado por Intel y trae los nuevos transistores con estructura tridimensional sobre un chip de 22nm, un salto hacia la consecución de ordenadores más económicos y a la vez más potentes, llegando a consagrarse como una tecnología que universalice un poco más el uso de los microprocesadores de alta gama. Además de lograr un consumo energético menor, reduciendo a la mitad el consumo sin dejar de multiplicar el rendimiento.
La presentación de los transistores tridimensionales para 22nm.
Los transistores Tri-Gate de Intel para la creación de chips de 22nm es algo ya conocido en el ámbito técnico desde hace casi una década, pero nunca se lo había incluido en el desarrollo de un microprocesador. Entre las especificaciones que se han dado a conocer, el uso de estos transistores en los nuevo Ivy Bridge serán la base desde la cual se montarán dispositivos móviles, laptops, servidores y también tablets, las cuales se beneficiarán más tarde de la introducción en chips Atom. Desde Intel anunciaron que esta nueva tecnología que ofrece Tri-Gate será “extremadamente competitiva” con ARM, una arquitectura que avanza raudamente en lo que refiere a móviles y que desde sus inicios a los rumores sobre las especificaciones de Windows 8 no deja de tener prensa.
Demostración de los Transistores Tri-Gate 3D para los chips de 22nm.
Con este lanzamiento de los transistores 3D para 22 nanómetros que tocarán las tiendas a principios del 2012, también se reafirma, una vez más, la vigencia de la famosa y por ahora imbatible Ley de Moore, en la que se manifestó que cada 18 meses el número de transistores en los circuitos integrados se duplican. Una ley que desde que el fundador de Intel expresó hace poco más de 46 años se viene cumpliendo correctamente, aunque con pequeños altibajos y las modificaciones pertinentes que le ha hecho su propio autor en diferentes ocasiones. Intel sigue creyendo igualmente que la Ley de Moore se dejará de cumplir en los próximos 5 años, cuando los 16 nanómetros se conviertan en una realidad y nosotros disfrutemos de sus ventajas.